jueves, 22 de enero de 2015

Relación entre actividad física y rendimiento escolar


Aunque no muchos lo saben, en las últimas décadas se ha logrado establecer una relación positiva entre la actividad física y el rendimiento escolar de los estudiantes.

Por ejemplo, un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) determinó que una mejor respiración alienta la comunicación entre las células, y la habilidad motora favorece la concentración.

Según la coordinadora del trabajo, Irene Esteban-Cornejo, del Departamento de Educación Física, Deporte y Motricidad Humana de la UAM, "tener una buena salud cardiorrespiratoria y coordinación motora pueden, hasta cierto punto, reducir el riesgo del fracaso escolar".

Y algo similar determinaron estudios realizados por científicos del Centro Médico de la Universidad de Amsterdam, en Holanda, quienes constataron que la actividad física influye en el rendimiento escolar de los niños, siendo éste mayor cuanto más ejercicio practican.

Lo anterior, podría deberse a que el ejercicio parece producir un incremento en el flujo de sangre y oxígeno al cerebro. "Los niños que aprenden a participar en actividades deportivas, también aprenden a obedecer reglas. Esto podría significar que están más disciplinados y capaces de concentrarse mejor durante el estudio", explica una de las expertas holandesas, la doctora Amika Singh.

Mejora en el rendimiento

Jim Pivarnik, investigador del departamento de kinesiología, epidemiología y medicina física y rehabilitación de la Universidad Estatal de Michigan, EE.UU. realizó una investigación en estudiantes de educación media, cuyos resultados indicaron que aquellos que realizaron actividad física de intensidad media, tuvieron un mejor rendimiento escolar, en comparación con sus compañeros sedentarios.

Durante un año escolar, el científico realizó un seguimiento a 200 estudiantes de educación media. En el primer semestre del ciclo, 100 de ellos recibieron la clase de educación física impartida en el colegio, en tanto que los otros 100 completaron un curso que no involucraba ejercicio físico. En el segundo semestre se invirtieron los papeles.


El estudio concluyó, entre otras cosas, que los estudiantes que realizaron actividades físicas fuera de clases, como natación o fútbol, mostraron un rendimiento académico superior al de sus compañeros, especialmente en asignaturas como matemática, ciencias, inglés y comprensión del medio social.

Por lo tanto, además de ser saludable para las personas, realizar ejercicio físico, podría ayudar en el rendimiento escolar, con positivos resultados, así es que incentivar a los más pequeños para que practiquen algún deporte, podría ser doblemente beneficioso.