lunes, 4 de agosto de 2014

Técnicas simples y útiles para mejorar el estudio de niños inquietos

Es usual que los niños inquietos o los adolescentes más inmaduros tengan muchos problemas para estudiar y concentrarse. Luego de casi 15 años realizando clases particulares, a un espectro muy amplio de alumnos, logramos detectar algunos problemas básicos, que pueden mejorarse siguiendo algunos simples tips que aplican en estos casos.

Lo primero, es la motivación. Es fundamental convencer al estudiante de lo útil y dinámico que puede ser estudiar. Hace unos días publicamos un artículo en nuestro blog en el que abordamos este tema.

El segundo paso es definir un horario de estudio, el cual podrá fijarse dependiendo de la edad y las actividades particulares de cada niño. En el caso de los pequeños muy inquietos, podría ser útil estudiar en bloques de tiempo que no superen los 15 minutos, con descansos de 5 minutos, para luego retomar por otros 15 minutos más. Hasta completar una hora.

También es fundamental que cuente con todos los materiales que necesita en el lugar de estudio. Eso evitará que vaya constantemente a buscar lápices, hojas, libros, etc.

Es muy recomendable fijar metas y objetivos muy precisos. Por ejemplo, estudiar o repasar la materia pasada durante la mañana, en una asignatura en particular en el colegio. O preparar determinada unidad de un ramo. Al finalizar, se recomienda hacer preguntas sobre los contenidos vistos.

Aunque no parezca algo relevante, muchos niños se sobre estimulan con algunos alimentos, como bebidas de cola, cafeína, té o chocolates. Evita que los pequeños consumo estos alimentos cuando tengan que estudiar o hacer tareas.

Finalmente, elimina todos los ruidos en el lugar elegido para estudiar, y preocúpate de que no haya televisores, radios, celulares, o cualquier otra cosa que pueda distraer al estudiante.