lunes, 19 de agosto de 2013

Ciclo candidatos presidenciales y la educación (III):
Marco Enríquez-Ominami: Educación gratuita para todos


El pasado sábado 17 de agosto, el candidato presidencial del Partido Progresista, Marco Enríquez-Ominami, llegó a inscribirse formalmente al Servel para las próximas elecciones presidenciales. El abanderado pretende realizar cambios sustanciales en todos los ámbitos de la educación. 

Los ejes centrales de sus propuestas en esta materia son una nueva propuesta al financiamiento compartido y una política progresista para un cambio en el sistema de acreditación universitaria y el acceso a la universidad.

Para Enríquez-Ominami, uno de los objetivos más importantes es reflotar la educación pública de calidad, enfocando sus reformas en el financiamiento compartido de la educación subvencionada.

1. Aumentar la subvención base según el mínimo requerido para el pago por estudiante de quienes pertenecen al decil de mayor ingreso. 
A partir de esto, los montos para educación básica quedaron en $79.588 , lo que implica un aumento promedio de un 46% de la actual, y en enseñanza media, $89.667, contemplando un aumento promedio de un 38% de la vigente.

2. Eliminar el financiamiento compartido, lo que implica la prohibición del cobro de mensualidad a estudiantes que asistan a establecimientos que reciben aporte del Estado. (Para reemplazar la disminución de ingresos que actualmente se encuentran en esta categoría, se considera el punto anterior).

3. Eliminar el lucro con financiamiento público, ya que tiende a desviar el foco de este objetivo, orientándolo a resultados financieros de la institución.

4. Transformar la subvención por asistencia a subvención por matrícula, ya que se generean incentivos para que los establecimientos manipulen información sobre la asistencia real de los estudiantes. Propone cambiar el foco de la subvención hacia la matrícula escolar con que cuenta el estable cimiento para un periodo.

Políticas progresistas en materia universitaria

Marco Enríquez propone instaurar una acreditación obligatoria y vinculante para todas las universidades del país. En caso de no cumplir con los requisitos, la institución quedará imposibilitada de impartir cursos y matricular a nuevos estudiantes.

También plantea eliminar el contacto entre las universidades y la agencia acreditadora (hoy las instituciones contratan a las agencias que luego las acreditan), siendo el ministerio de Educación el único intermediario entre ambos actores.

Respecto al acceso a la universidad, Enríquez pretende modificar el sistema de acceso a la educación superior, con el objetivo de  promover la movilidad social. La idea es crear una vía alternativa de acceso para universidades estatales y privadas, que reciban financiamiento del Estado. 

Por ejemplo, los estudiantes de establecimiento de mayor vulnerabilidad podrán asistir durante los últimos dos años a un sistema de bachillerato complementario a su formación escolar. El acceso a la universidad se determinará por los resultados académicos en el bachillerato, además de las notas de enseñanza media. Un 5% de la matrícula de cada institución debe ser originada por esta vía.

También propone aumentar la ponderación del puntaje de Notas de Enseñanza Media (NEM) a un 40% del puntaje final. Este cálculo deberá ser más complejo,  y una generación de un ranking de acuerdo a tipo de establecimiento, agrupados de acuerdo a su dependencia administrativa.

Para más información, visita su web: http://www.marco2014.cl